Los quebrantahuesos ya están en Onís

26 de junio de 2014

Permanecerán entre 18 y 25 días en una jaula naturalizada situada en un acantilado para que les estimule la iniciación al vuelo.

Ya están aquí. Los tres nuevos quebrantahuesos que serán liberados este verano en el Parque Nacional de los Picos de Europa, dentro del programa de reintroducción de la especie en este espacio, llegaron en la madrugada de ayer a Asturias y ya se encuentran en los montes de Onís. Se les ha instalado en una jaula especial, una estructura metálica naturalizada con lana y piedras de tres metros de altura y 2,20 de anchura que ha sido situada en uno de los acantilados de este concejo con un fin claro: que los pollos tengan visión directa de otras aves sobrevolando la zona y que ello les estimule la iniciación al vuelo. Por el momento permanecerán en ese habitáculo durante un plazo de 18 a 25 días «hasta que tengan capacidad de volar» y de ser autosuficientes.

Finalmente el traslado de los tres ejemplares de 5 kilos cada uno y unos 100 días de vida se desarrolló durante la noche. Los miembros de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos (FCQ) iniciaron el trayecto desde el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido a las seis de la tarde del martes y llegaron a Asturias ya en la madrugada de ayer. El viaje se realizó en dos vehículos distintos y se prolongó algo más de lo previsto debido a las intensas lluvias que se registraron en la zona de Huesca y de Navarra. Una vez en Onís les estaban esperando trabajadores del Parque Nacional de los Picos de Europa, quienes les acompañaron ya a pie por las montañas hasta llegar al acantilado donde se encuentra instalada la jaula. A las cuatro de la madrugada del miércoles los tres nuevos quebrantahuesos -‘Chloe’, ‘Güeña’ y ‘Biziele’- ya se encontraban dentro del habitáculo donde permanecerán hasta que sean liberados mediado julio.

«Los pollos han llegado en buen estado. El lugar donde se encuentran es similar a donde han permanecido en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido. Se busca que el cambio sea lo menos brusco posible para los quebrantahuesos», explicaba en la jornada de ayer Gerardo Báguena, presidente y portavoz de la FCQ, y una de las personas que participó en el traslado de los ejemplares.

Báguena indicó también que el lugar donde se encuentra la jaula con los tres quebrantahuesos permanece constantemente vigilado, tanto por miembros de la FCQ como por personal del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Lo que se ha hecho ya es marcar a los nuevos pollos con el fin de que, una vez sean liberados y comiencen a sobrevolar los Picos y a desplazarse, su posición pueda ser controlada por los miembros de la FCQ. «Los dispositivos que les hemos puestos emiten dos señales por jornada, una durante el día y la otra a la noche. Esto nos va a permitir saber donde están y si se están desplazando a algún lugar poco apropiado para ellos. Nos da margen para poder actuar en caso de que vayan a un espacio poco adecuado», explicó Báguena, quien añadió que gracias a esas señales que recibirán por satélite también podrán conocer si los nuevos ejemplares están desarrollando el comportamiento habitual de esta especie en los Picos, gracias a la experiencia que la FCQ tiene adquirida durante los últimos años con las liberaciones de ‘Deva’ y ‘Atilano’, los otros dos quebrantahuesos introducidos por la Fundación en estas montañas y que siguen con vida -junto a ‘Deva’ se liberó a otra hembra que falleció a los pocos meses-.

Además a los tres nuevos quebrantahuesos se les han colocado unas marcas de colores en las alas que permitirán identificarlos visualmente a una distancia de unos 500 metros.

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