Standing Bear (jefe Sioux Oglala, 1868)

Las vastas llanuras abiertas, las bellas colinas onduladas y los riachuelos serpenteantes no se nos antojaban salvajes. Sólo para el hombre blanco la naturaleza era salvaje. Sólo para él la Tierra estaba infestada de animales salvajes y de tribus bárbaras.
Para nosotros, la Tierra era clemente, generosa, y vivíamos colmados de los beneficios del Gran Misterio. El hombre peludo del este llegó y, con su brutal locura, nos trató con injusticia a nosotros y a las familias que amábamos. Fue entonces que la Tierra se volvió salvaje. Cuando hasta los animales del bosque empezaron a huir de ellos empezó para nosotros “el Salvaje Oeste”.
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