El Urriellu volverá a lucir en su cima una imagen de la Virgen de las Nieves

23 de junio de 2014

Será la cuarta ocasión en la que se coloque una escultura de estas características en el pico cabraliego. Las anteriores desaparecieron.

El 5 de agosto de 1954 se colocó en la cima del Urriellu una imagen de la Virgen de las Nieves realizada en caliza y que tenía un peso de 50 kilos. Se instaló allí para conmemorar el cincuenta aniversario de la primera ascensión a este mítico pico, realizada por Pedro Pidal y Gregorio Pérez ‘El Cainejo’.

En la década de los 70 esta figura fue sustituida por otra de menor tamaño y peso -unos 5 kilos, 15 si se sumaba el pedestal-, y cuya colocación se atribuye al Grupo de Montaña Tajahierro, de Santander.

Durante más de medio siglo tanto una como otra imagen se convirtieron en un símbolo de esta montaña. Un lugar donde hacerse una foto que recordase la ascensión o, en el caso de los creyentes, rezar una plegaria a 2.500 metros de altura.

Esta segunda imagen desapareció a mediados de 2010, aunque no se pudo comprobar si se trató de un hecho premeditado o fortuito. Al margen de opiniones personales sobre la conveniencia o no de que imágenes religiosas coronen, o no, las montañas, en el verano de ese mismo 2010 la Unión de Guías del Urriellu e integrantes de la Guardia Civil de Montaña decidieron devolver a esta montaña la imagen de esta virgen con la que el Urriellu ya había establecido un vínculo especial.

De hacer esa nueva imagen se encargó el escultor avilesino Ignacio Pérez. El propio arzobispo de Oviedo se encargó de bendecir esta réplica de la Virgen de las Nieves de 24,5 kilos de peso y 40 centímetros del altura que el 8 de septiembre de 2010 volvió a ser colocada en la cima de esta carismática montaña. No duró mucho.

Y es que apenas una semana después, el 15 de aquel mes de septiembre, una de las personas que escaló el Picu Urriellu aquella jornada la arrancó del lugar donde había sido colocada y la arrojó al vacío. Al menos eso es lo que se piensa ya que algunos de los escaladores que ascendieron aquel día al Naranjo de Bulnes afirmaron que habían escuchado caer piedras.

En los próximos días se volverá a instalar una nueva imagen de la Virgen de las Nieves en esta cima. En esta ocasión serán los miembros de la iniciativa Pedaladas Solidarias los que coloquen la nueva escultura dentro del maratón polideportivo que están llevando a cabo durante estas jornadas en beneficio de la Asociación Asperger Asturias. La ascensión será recogida por un equipo del programa Conexión Asturias.

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