Matan a tiros a una osa de 3 años en un prado de Quirós (11-06-2014)

Una osa de entre 3 y 4 años de edad apareció ayer muerta a tiros en Quirós junto a una pista forestal que une el pueblo de Las Llanas con el de Cortes, en el lugar conocido como El Melón. El ejemplar de plantígrado hembra presentaba una herida de bala que le había entrado por un hombro y le había salido por el pecho. Fue el dueño del prado cercano a la pista forestal, donde estaba el cuerpo de la osa, el que alertó a la Guardia Civil.

Efectivos de la guardería del Principado y del Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil se personaron en el lugar y, tras examinar al animal muerto, lo trasladaron a Oviedo.

Se desconocen, por el momento, más detalles. Ni siquiera la hora en la que se produjo el disparo contra este ejemplar. El oso pardo está considerado especie protegida y, por tanto, el autor de esta muerte habría incurrido en un delito penado con cárcel. El aviso de la persona que encontró a la osa pudo haberse producido a primera hora de la tarde.

El último precedente conocido en Asturias fue el fallecimiento, en agosto de 2012, de un ejemplar de oso pardo macho en el pueblo de Porley, en el concejo de Cangas del Narcea. Pero no fue una muerte a tiros. El aquella ocasión, el plantígrado, de entre cuatro y cinco años de edad y 108 kilos de peso, fue encontrado con la pata delantera izquierda enganchada a un cordón de acero que pendía de un piornal. Aún estaba con vida y atrapado en un lazo colocado por un cazador furtivo. El ejemplar falleció durante las labores del equipo de rescate, que estuvo durante más de media hora tratando de reanimar al animal, una vez que fue anestesiado para liberarlo de la trampa que en que había caído y donde había estado luchando por liberarse.

Por aquella muerte de un oso pardo cantábrico, la primera conocida en una trampa de furtivos en los últimos veinte años en Asturias, fueron imputados dos vecinos de la zona: un guarda que trabajaba en el coto de Cangas del Narcea y un vecino de Gijón que acudía cada fin de semana a la casa familiar que tenía en Porley. A ambos, para los que la Fiscalía solicitó dos años de cárcel, se les acusa de dos delitos: uno contra la fauna y la flora y otro por matar a una especie protegida. El pasado mes de mayo la Audiencia Provincial de Oviedo desestimó el recurso interpuesto por los dos acusados.

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