El Parque de los Picos de Europa recuperará el lago de Ándara después de un siglo

Es noticia de hoy, 1 de junio de 2014: Las autoridades del espacio protegido iniciarán este año la redacción del proyecto y la ejecución de las obras en “una primera fase experimental”

El lago de Ándara se sitúa en el Macizo Oriental de los Picos de Europa, dentro, por tanto, del Parque Nacional en su vertiente cántabra. El lago conserva su nombre, pero no su aspecto, pues de ser una masa de agua de una extensión cercana a 2 hectáreas a principios del siglo XX (con puntos de hasta 12m de profundidad) ha pasado a conservar sólo una pequeña zona encharcada, aunque es fácil identificar las formas del relieve que señalan la zona que ocupaba el lago.

Ya en diciembre de 2013 se inició la difusión de este proyecto:

Recuperar el lago de Ándara, desaparecido a principios del siglo XX, entusiasma a las autoridades de los Picos de Europa y al Gobierno de Cantabria. Y salvo que el coste se disparara, éste podría ser uno de los proyectos “estrella” del parque nacional para los próximos años. Ayer, dos responsables de la Universidad de Oviedo, Pedro Farias y Carlos López, presentaron al patronato del parque nacional la tesis de máster titulada “Técnicas de mejora del terreno: impermeabilización de las filtraciones del lago de Ándara”, desarrollado por el departamento de Geología.

El trabajo, elaborado por el alumno Fernando Castillo y dirigido por Carlos López, tomó como base de partida otro estudio realizado hace unos años por un equipo en el que estaban Farias, López y Jorge Gallastegui.

Las conclusiones de la tesis son que la desaparición del lago Ándara se debió, como se pensaba, por las voladuras realizadas por la explotación minera existente en la zona. Pero, además, los investigadores han concluido que sería “viable” y “relativamente sencillo” recuperar el lago, sellando las fisuras por las que se filtró el agua, en 1911, indicó ayer López.

Las soluciones técnicas existen y no supondrían un gasto elevado, pues sólo haría falta una máquina de sondeos, de menores dimensiones que un coche, que podría ser transportada hasta Ándara con la ayuda de un helicóptero. El “quid” de este asunto es el posible impacto medioambiental que la recuperación del que se conoce como “el tercer lago” implicaría, pues en la actualidad existe allí una charca con diferentes especies de flora y de fauna.

Los rectores del parque nacional quieren conocer, primero, si sería posible el traslado de la charca y en qué condiciones; segundo, la incidencia en el ecosistema ahora existente, y, tercero, el coste de toda la operación. Si se concluye que las respuestas a esas tres incógnitas son asumibles, la consejera de Ganadería de Cantabria, Blanca Martínez, ya dejó ayer bien claro que existe la “intención” de recuperar el lago, al que se accede desde Sotres y desde Tresviso, en Cantabria.

Durante 2013, Cantabria ha llevado las riendas de este espacio que ocupa 64.640 hectáreas de un terreno de la Cordillera Cantábrica que comparte con Asturias y Castilla y León: el territorio natural más visitado de España y en el que la gestión debe conjugar la conservación con el equilibrio sostenible de sus recursos y la población que vive en él. En ese simbólico traspaso de poderes, Cantabria deja sobre la mesa un texto muy avanzado del que será el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG), así como los trabajos previos y el proyecto técnico para la recuperación del Lago de Ándara, situado en territorio cántabro y lugar que podría convertirse en un nuevo foco de atracción turística para el Parque Nacional.

El actual Pozo de Ándara era, en su origen, el tercer lago en extensión de los Picos de Europa, por detrás de los de Covadonga –el Enol y el Ercina–, en la parte asturiana. El de Ándara, al que se accede desde Tresviso, Bejes y Sotres, se encuentra dentro del municipio cántabro de Cillorigo de Liébana, pero en la actualidad se ha visto reducido a una poza, poco más que una charca, debido a las labores de desecho procedentes de las minas de Mazarrasa y Providencia –que se desarrollaron en su entorno durante la primera década del siglo XX–. Por un lado, la minería terminó colmatando el lago con escombros, y por otro, una voladura accidental provocó unas filtraciones que terminaron por desecar el estanque.

La recuperación del Ándara puede convertirse en uno de los proyectos estrella del Parque para los próximos años, según explica la consejera de Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural, Blanca Martínez, que ha ocupado este año la presidencia del Parque Nacional y bajo cuya dirección se han impulsado los trabajos previos para la restauración del lago.

«El proyecto es viable», asegura la consejera. «La actuación resultará compleja, pero lo importante es que se han sentado las bases para ir avanzando en las distintas alternativas o soluciones técnicas y en la financiación», señala Martínez para referirse tanto al coste –que según algunas fuentes podría superar los 200.000 euros–, como al sellado de las fisuras, al arreglo de los antiguos caminos mineros para el acceso de pequeña maquinaria o al posible impacto medioambiental que supone pasar de la actual charca en la vega de Redondal a recuperar las dimensiones del lago original.

Se estima que el Ándara tenía unos 325 metros de largo por 75 de ancho hasta completar una lámina de agua de unos 20.000 metros cuadrados, por lo que una vez recuperado se convertirá en el tercer lago más grande de Picos de Europa. Según la consejera, este proyecto marcará «un antes y un después» para el Parque en general, y para Cantabria en particular. Y a buen seguro, esa tercera gran bolsa de agua dentro del espacio protegido también atraerá visitantes.

El proyecto para la recuperación del Pozo de Ándara ya se contempla en el Plan Rector de Uso y Gestión, cuya redacción se ha agilizado a lo largo de este año. El impulso a la futura normativa permitirá que, a lo largo de 2014, se concrete un borrador técnico, antesala del texto definitivo, que rija y regule las actividades agropecuarias, el acceso de turistas y vehículos, la caza, la pesca y las edificaciones del espacio protegido. Un documento que viene demandándose desde que en 1995 se creó el Parque Nacional de los Picos de Europa, heredero del Parque de la Montaña de Covadonga.

Este espacio protegido ha conocido ya un puñado de borradores de planes normativos que se quedaron en simples bocetos, pero la consejera cántabra considera que en esta ocasión se han sentado por fin las bases del definitivo PRUG, cuya redacción estará terminada a mediados del próximo año. Por otra parte, se ha llegado a los necesarios acuerdos entre los representantes de las tres comunidades y de los colectivos implicados para que, a lo largo de 2014, se puedan dar los pasos necesarios para materializar el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) del Parque.

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